Despertar todas las mañanas
advertir la presencia de la soledad
intentar explicar el por qué
suspirar para liberar una lágrima
aprender a levantar de la cama
verter las horas de cada uno de los días
jugarse la esperanza desafiando al destino
mirarme al espejo e imaginar tu reflejo
sentir el pálpito de tu corazón en la epalda
un susurro de palabras en el oído
ser cautiva de tus abrazos
saborear el placer de tenerte junto a mi piel
regalar a mis sentidos la cima de una cumbre desconocida
quebrar el silencio con el deseo de mis labios
saborear tu pasión
responder a ella con ansiedad
culpar a mi corazón
rogar cada noche por ver cumplido un deseo
saber que todo esto es un martirio
encontrar el final de un horizonte
quimerizar un nuevo amanecer junto a ti
hacer de cada momento una ilusión compartida
acompañar cada uno de mis pasos con un grito
hallar una sombra
hacer de ella tu incondicional compañía
sentir el oleaje del mar como la traición del desconsuelo
reemplazar un susurro por una oración
pretender alcanzar el sol y fomar un eclipse
abandonar mi conciencia, la própia existencia
ser alma perdida en un paraíso
alimentar mis pensamientos con palabras de papel
palpar la escritrura de tu puño y letra
embriagarme de recuerdo
encontrar espinas en vez de pétalos
escuchar gritos desgarradores en lo que eran melodías
tantear la suavidad de una frías sábanas
querer que la soledad sea confidete de mis palabras
dormir cada noche inmortalizandote
alimentar los sueños con el poder de la esperanza
encontrarte en mis crepúsculos
entregarno hasta el amanecer.
Desalmada condena la mía
es el destino mi verdugo
la esperanza mi sentencia
y mi último deseo; estar junto a ti.
advertir la presencia de la soledad
intentar explicar el por qué
suspirar para liberar una lágrima
aprender a levantar de la cama
verter las horas de cada uno de los días
jugarse la esperanza desafiando al destino
mirarme al espejo e imaginar tu reflejo
sentir el pálpito de tu corazón en la epalda
un susurro de palabras en el oído
ser cautiva de tus abrazos
saborear el placer de tenerte junto a mi piel
regalar a mis sentidos la cima de una cumbre desconocida
quebrar el silencio con el deseo de mis labios
saborear tu pasión
responder a ella con ansiedad
culpar a mi corazón
rogar cada noche por ver cumplido un deseo
saber que todo esto es un martirio
encontrar el final de un horizonte
quimerizar un nuevo amanecer junto a ti
hacer de cada momento una ilusión compartida
acompañar cada uno de mis pasos con un grito
hallar una sombra
hacer de ella tu incondicional compañía
sentir el oleaje del mar como la traición del desconsuelo
reemplazar un susurro por una oración
pretender alcanzar el sol y fomar un eclipse
abandonar mi conciencia, la própia existencia
ser alma perdida en un paraíso
alimentar mis pensamientos con palabras de papel
palpar la escritrura de tu puño y letra
embriagarme de recuerdo
encontrar espinas en vez de pétalos
escuchar gritos desgarradores en lo que eran melodías
tantear la suavidad de una frías sábanas
querer que la soledad sea confidete de mis palabras
dormir cada noche inmortalizandote
alimentar los sueños con el poder de la esperanza
encontrarte en mis crepúsculos
entregarno hasta el amanecer.
Desalmada condena la mía
es el destino mi verdugo
la esperanza mi sentencia
y mi último deseo; estar junto a ti.

<< Home